Descubre que hacemos para llegar a una buena pizza.
- Juan Garcia Chamalé
- hace 7 días
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 6 días
En El Gran Alcázar creemos que una gran pizza no se trata solo de poner ingredientes sobre una masa. Se trata de procesos, paciencia, técnica y obsesión por cada detalle.
Queremos contarte un poco de todo lo que sucede detrás de cada pizza que llega a tu mesa.

La masa: el corazón de todo
Todo comienza con nuestra masa artesanal.
Elegimos una harina de fuerza alta, también conocida como harina dura, porque buscamos una estructura específica: una pizza con personalidad, carácter y una textura que pueda sostener fermentaciones largas sin perder calidad.
Luego cuidamos algo fundamental: la hidratación correcta.El porcentaje de agua dentro de la masa cambia completamente el resultado final. Una hidratación adecuada nos permite obtener una pizza ligera, aireada y con una textura mucho más agradable al comer.
Pero aquí viene una de las partes más importantes:
Dejamos fermentar nuestras masas durante 3 días.
Sí, tres días completos.
¿Por qué hacemos esto?
Porque el tiempo transforma la pizza.
Durante esta fermentación lenta ocurren procesos naturales que desarrollan sabores mucho más complejos y profundos. La masa gana aromas, mejor digestibilidad y una textura espectacular. El resultado es una pizza con bordes ligeros, una estructura más artesanal y un sabor que simplemente no se logra con masas rápidas.
La diferencia se siente desde el primer bocado.
Nuestra salsa: cocinada lentamente para crear profundidad de sabor
Nuestra salsa no es solamente tomate licuado.
Trabajamos con tomates italianos cuidadosamente seleccionados y luego realizamos una cocción lenta junto a ingredientes aromáticos para desarrollar un perfil de sabor mucho más profundo.
¿Por qué cocinamos nuestra salsa?
Porque cocinarla correctamente concentra sabores, desarrolla dulzura natural y crea una consistencia perfecta para la cocción de nuestras pizzas.
Buscamos una salsa con cuerpo, aroma y densidad exacta.Ni demasiado líquida ni demasiado pesada.
El objetivo es que cada pizza tenga una base llena de sabor que complemente todos los ingredientes sin opacarlos.
Es una salsa diseñada específicamente para nuestro estilo de pizza artesanal.
Los quesos: seleccionamos solamente los que realmente funcionan
Existen muchísimos quesos en el mercado, pero nosotros buscamos algo muy específico: quesos que realmente funcionen sobre una pizza artesanal.
Por eso trabajamos con mozzarellas bajas en grasa, gruyères, cheddars y parmesanos cuidadosamente seleccionados de granjas locales guatemaltecas que son verdaderos expertos en lo que hacen.
Cada queso aporta algo distinto:
Elasticidad
Gratín perfecto
Sabor profundo
Notas lácteas complejas
Balance de grasa y salinidad
No escogemos quesos solamente porque “derriten bonito". Los escogemos porque ayudan a construir una pizza con más sabor y mejor experiencia.
Embutidos y ahumados con identidad propia
Los embutidos que utilizamos no son escogidos al azar.
Buscamos perfiles específicos que realmente complementen nuestras pizzas: sabores balanceados, buena textura, correcta cantidad de grasa y una cocción adecuada dentro del horno.
Además, nuestros ahumados de la casa se han convertido en una parte importante de nuestra identidad.
Trabajamos procesos de ahumado lentos y controlados para desarrollar sabores profundos, intensos y llenos de carácter.
El humo, las especias, el tiempo y la técnica crean ingredientes que transforman completamente una pizza.
Más que pizza
Al final, todo esto tiene un solo objetivo:
Crear una experiencia diferente.
Cada fermentación, cada salsa, cada queso, cada ingrediente del huerto y cada ahumado forman parte de una filosofía simple:
Hacer pizzas artesanales con el máximo nivel de detalle posible.
Porque creemos que cuando las cosas se hacen con técnica, pasión y paciencia… la diferencia sí se puede probar.


Comentarios